Carreteras fotoluminiscentes
Carreteras de neón en Australia

Esta tecnología económica y sostenible mejora la visibilidad en curvas peligrosas, reduciendo drásticamente los accidentes en zonas rurales.
Australia está revolucionando la seguridad vial mediante el uso de marcas viales fotoluminiscentes, una tecnología que permite que las líneas de la carretera absorban luz solar durante el día y emitan un resplandor visible durante la noche. Esta iniciativa se ha centrado principalmente en zonas regionales y tramos peligrosos donde la iluminación artificial convencional es costosa o técnica difícil de instalar.
En tramos donde presentaban una alta tasa de incidentes, la implementación de estas líneas, que comenzó en diciembre de 2024 como un proyecto piloto de seis meses, ha arrojado resultados extraordinarios, registrando una reducción de hasta 67% durante las horas nocturnas, y 83% de los conductores encuestados reportó gruesas para mejorar la fricción y la visibilidad bajo la lluvia.
Entre las principales ventajas de este sistema destacan su bajo costo operativo, ya que no consume electricidad ni requiere cableado complejo.
Es una solución ideal para proteger, no solo a conductores de autos y camiones, sino también a motociclistas y ciclistas en rutas rurales oscuras.
El éxito en Australia ha despertado el interés global. Países como Reino Unido, Irlanda, Malasia, entre otros, han realizado pruebas similares en tramos específicos. Dado que los resultados en Australia han validado la eficacia del sistema para reducir la mortalidad vial, se espera que más gobiernos integren esta tecnología en sus planes de “Visión Cero” para eliminar muertes en carretera hacia el año 2050.
La técnica empleada consiste en la aplicación de una pintura especial o materiales termoplásticos que contienen pigmentos fotoluminiscentes. Estos materiales funcionan de manera similar a los relojes que brillan en la oscuridad o las señales de salida de emergencia: capturan la energía de los fotones solares y la liberan lentamente cuando oscurece. A diferencia de las bandas reflectantes tradicionales, que requieren que los faros de un auto incidan directamente sobre ellas para ser visibles, estas líneas brillan de forma autónoma, delineando la geometría de la carretera (especialmente curvas cerradas) mucho antes de que el vehículo llegue a ellas.


