Cambio de aceite de la transmisión
Una tarea esencial

El líquido de la transmisión es un fluido hidráulico esencial para el buen funcionamiento de la caja automática. Lubricar engranajes y conjuntos de embrague, reducir la fricción y el calor, además de regular la temperatura del sistema, son sus funciones
La mayoría de las transmisiones automáticas tradicionales requieren de un fluido especializado para circular sin problemas. Se trata de un líquido capaz de esparcirse por el sistema y limpiarlo de cualquier residuo contaminante que genere fallos en el normal desempeño del motor. Existen varios tipos:
- Fluido CVT
- se usa en transmisiones continuamente variables, que funcionan con correas y poleas en lugar de engranajes tradicionales.
El manual del propietario le guiará para conocer el tipo que su auto requiere por marca y modelo e indica la frecuencia del cambio. La sustitución debe ser entre los 90 a 160 mil km o si el auto presenta los siguientes síntomas:
- 1. Patinaje de marcha o dificultad para cambiarla.
- 2. Retraso al cambiar de estacionamiento a conducción (en vehículos automáticos).
- 3. Rechinamiento al cambiar de marcha.
Es recomendable revisar gradualmente el nivel del líquido de la transmisión a través de la varilla que en los vehículos con tracción trasera (RWD), suele estar ubicada en la parte trasera del compartimento del motor, mientras que en los de tracción delantera (FWD), puede encontrarse cerca del lateral del motor.
Esta varilla suele ser brillante (a menudo roja, amarilla o naranja) o estar marcada con un símbolo de transmisión, fácil de detectar para comprobar los niveles de líquido si es necesario. Algunos vehículos modernos ya no la traen y requieren un mecánico o una herramienta de diagnóstico para comprobar o rellenar el fluido.
Encienda el auto para calentar el líquido de la transmisión, luego apague y dispóngase a realizar una tarea segura.
Ubique un espacio limpio y levante el auto con un gato hidráulico y utilizando soportes para nivelarlo, y así asegurar una tarea correcta.
Identifique el tapón de drenaje de la transmisión debajo del auto, coloque un recipiente de desechos debajo. Retire el tapón y deje caer el líquido.
Verifique que el cárter de líquido de transmisión esté en buen estado, reemplácelo si no lo está y vuelva a colocarlo en su lugar.
Vierta el líquido nuevamente, conectando un llenador neumático al tapón de drenaje o un embudo y bombee hasta llenar, luego selle el tapón de drenaje.
Vuelva a encender el motor y pruebe el auto.


