Drive Pilot
Aprobado para Mercedes-Benz

Alemania acaba de permitir este tipo de iluminación para los vehículos que operan bajo el sistema de manejo automatizado condicional, conocido como Drive Pilot y el color no es ninguna coincidencia.
La conducción autónoma es el objetivo de la industria automotriz en la actualidad y para un futuro inmediato. Ya en España, los vehículos Ford utilizan legalmente el Blue Cruiser, que es un sistema de conducción autónoma nivel 3, porque aún exige que el conductor mantenga la mirada y su atención en la carretera. Pero en varias ciudades de EE.UU. y China es habitual el uso de taxis no pilotados, y Hyundai experimenta con autos no tripulados en tráfico real, lo que corresponde al “nivel 5” de conducción autónoma, que es el máximo posible.
En este sentido, desde 2021 Mercedes pidió a las autoridades alemanas la autorización para probar su sistema de conducción autónoma Drive Pilot, el cual ha sido autorizado para circular en vías públicas de el país europeo, pero con la condición de que los autos que lo usen deberán llevar encendidas luces en color turquesa (azul verdoso, verde azulado o cyan), color seleccionado meticulosamente, ya que destaca entre otras señales luminosas de tránsito y no compite con el rojo de las luces de freno, con el ámbar de los intermitentes, ni con las luces de emergencia. El tono en cuestión tiene un nivel alto de visibilidad y resulta fácil de distinguir. Varios estudios respaldan su uso por encima de otros colores, por la velocidad con la que el ojo humano lo detecta y por su efecto en la percepción de seguridad. La tonalidad ya fue incluida en reglamentos internacionales como la SAE J3134 y otros proyectos en China y la ONU. De hecho es la primera vez que la iluminación comunica algo más que dirección o frenado. En este caso, informa que el cerebro al mando no es humano. Y si el experimento es exitoso, no faltará mucho para ver más colores inéditos invadiendo las carreteras del mundo. Esta autorización fue concedida por el Consejo Regional de Stuttgart, válida sólo para pruebas y durará hasta julio de 2028. Es la primera vez que un país europeo permite un color diferente a los ya conocidos (blanco, rojo y ámbar) en el alumbrado exterior de un vehículo. El objetivo es claro: comunicar a todos en la vía, que el auto se encuentra en modo autónomo Nivel 3. Lo que significa que el conductor puede leer, usar su celular y desconectarse del tráfico, aunque debe estar listo para tomar el control si el auto lo amerita.
Alemania es el único país europeo donde esta iluminación es legal. Estados Unidos también avanza en la misma dirección: tanto California como Nevada ya aprobaron el uso del turquesa en modelos de prueba.


