Adrian Newey
El poder de la visión humana

Diseñador de monoplazas legendarios en Williams, McLaren y Red Bull, así como los autos con los que triunfaron Prost, Häkkinen, Vettel y Verstappen, destacando así en distintas eras de la ingeniería automotriz.
Nacido el 26 de diciembre de 1958 en Stratfordupon-Avon, Inglaterra, Newey mostró desde muy joven una fascinación casi obsesiva por el diseño de vehículos. Se graduó en Aeronáutica y Astronáutica en la Universidad de Southampton en 1980. Justo al graduarse, escaló rápido por distintas categorías, comenzando en el equipo March de F1, donde destacó en el automovilismo estadounidense, al diseñar el chasis March 85C, auto con el que triunfó en las 500 Millas de Indianápolis de 1985 y conquistó el campeonato de CART/IndyCar.
En 1988 regresa a la F1 diseñando para el equipo Leyton House, demostrando que una aerodinámica extrema podía hacer que un auto con un motor significativamente menos potente compitiera directamente con los gigantes de la época.
Newey ha sido el único ingeniero en la historia de la F1 que ha ganado 12 campeonatos mundiales de constructores, con tres equipos diferentes: Williams, McLaren y Red Bull Racing. Williams: diseñó los icónicos FW14B, FW18 y FW19, integrando la suspensión activa y optimizando el flujo de aire. McLaren: con los monoplazas MP4/13 y MP4/14, superando la hegemonía de Ferrari mediante innovaciones aerodinámicas drásticas. Red Bull Racing: convertido en Director Técnico de un equipo recién formado, creó las sagas dominantes del RB6-RB9, y del RB16B-RB19.
Diseñó con Red Bull, junto a Aston Martin, el Aston Martin Valkyrie, un hiperauto V12 que genera carga aerodinámica de nivel F1 mediante un túnel Venturi gigantesco bajo el chasis, así como también el Red Bull RB17, siendo éste su último proyecto con esta firma, un track-car biplaza de más de 1.000 CV, con efecto suelo puro y aerodinámica activa desinhibida de reglamentos de competición.
Newey se ha inmortalizado frente a otros ingenieros modernos con su método de trabajo. En un mundo dominado por el software, continúa plasmando sus ideas iniciales en papel, a mano alzada, en su icónica mesa de dibujo.


